|
|
| Valle
de la Luna, San Juan |
| Valle de la Luna,
San Juan, Argentina |
|
Sorprendente paisaje desértico plagado de formaciones arcillosas, e impregnado de historia y geología,
el Parque Provincial Ischigualasto, más conocido como
Valle de la Luna, se extiende a lo largo de más de 60
mil hectáreas, a unos 300 Kilómetros de la
ciudad de San Juan, arrogándose el papel de principal
atractivo turístico de la provincia cuyana.
En el período Triásico de la Era Mesozoica, esta
región constituía un inmenso lago, rodeado de frondosa vegetación, que funcionaba como hábitat
de una gran variedad y cantidad de especies. En la actualidad,
todo lo que puede verse es desierto. Un enorme, magnífico
y multiforme desierto. Fue aproximadamente hace 60 millones
de años que las masas rocosas de las Cordilleras de los
Andes apretaron a la zona de Ischigualasto contra las Sierras
Pampeanas (Valle Fértil), poniéndolas al descubierto
y exponiéndolas a los agentes erosivos. De este modo,
la naturaleza por sí misma ha tallado las más asombrosas siluetas que la mente humana ha relacionado
con cosas de la vida cotidiana.
 |
|
 |
Imagen - Argentinaturismo.com.ar |
“El Gusano”, “La Esfinge”,
“El Submarino”, “El Hongo”, son algunas
de las más atrayentes formaciones del Valle de la Luna,
destacándose aún más la casi inexplicable
“Cancha de Bochas”, una superficie sumamente
plana sobre la que yacen esferas perfectamente pulidas en forma
circular, conformadas por el mismo material del suelo. El Valle
Pintado, un entorno de suaves lomadas con capas de colores
ocres, violáceos y gris ceniciento, donde se han hallado
los restos fósiles más importantes; y el Paisaje
Lunar, que encanta la mirada de todo aquel que se acerca
a este sitio casi mítico; adicionan seducción
al ya fascinante Valle de la Luna.
Bellezas inigualables, sensaciones indescriptibles, experiencias
inolvidables, el atemporal Valle de la Luna, San Juan, resiste constantes mutaciones que lo tornan un espacio único
siempre válido de volver a visitar.
Las Geoformas
Las geoformas constituyen los rasgos sobresalientes del paisaje
del Valle de la Luna. Producto del desgaste diferencial de las
distintas clases de rocas, estas extrañas y encantadoras formaciones reciben sus nombres de las relaciones que la mente
humana ha hecho entre ellas y cosas de la vida cotidiana. Algunas
de ellas se describen a continuación:
Cerro
Morado: constituido por grandes capas de basaltos, domina
el paisaje con sus 1.400 metros de altura sobre el nivel del
mar. Su observación, tanto desde el este como desde el
oeste, lo asemeja, según la interpretación popular,
a un indio acostado con la cabeza dirigida hacia el norte.
Cancha de Bochas: consiste en una superficie sumamente
plana sobre la que yacen esferas perfectamente pulidas en forma
circular, conformadas por el mismo material del suelo. Aún
no se comprende el proceso de conformación de esta maravilla.
 |
Imagen - Argentinaturismo.com.ar |
El Hongo: es una clara muestra de
la erosión diferencial, arenisca dura arriba y arcilla
blanda abajo. Composición a la cual se debe la más
rápida erosión de la parte inferior, lo que provoca
la apariencia que le da nombre.
Valle Pintado: por su semejanza con un paisaje lunar, recibió en un
momento el nombre de Valle de la Luna, término que se
hizo extensivo a toda el área. Compuesto principalmente
por arcillas y cenizas volcánicas, junto con arenas y
otras clases de rocas, ha respondido de una manera muy peculiar
al ataque de los agentes erosivos, dando por resultado un paisaje
de suaves lomadas con capas de colores ocres y violáceos
intercalados entre el gris ceniciento. Es aquí donde
se han hallado la gran mayoría de los fósiles.
El Gusano, La Esfinge, El Submarino, son otras de las más
destacables geoformas que brindan su atractivo al mítico
y fascinante Valle de la Luna. |
|
|
|
|
|
|