El ascenso a Piedra Blanca es uno de los circuitos que demandan tiempo. Se trata de subir 1.800 metros hasta llegar a la cima donde una cruz y una gran piedra blanca esperan. La roca es pintada por los lugareños para continuar con la tradición a la que dio inicio un médico con el propósito de observarla desde lejos. Se recomienda el uso de ropa cómoda para realizar esta excursión y voluntad que será recompensada en las vistas panorámicas a lo largo del trayecto.