ALOJAMIENTOS EN S. DEL ESTERO
Extraña combinación de modernismo y arquitectura colonial,
Santiago del Estero lleva orgullosa la carga de ser la ciudad más antigua del país. Capital de la provincia homónima y bordeada por el apacible
Río Dulce, conserva un rico patrimonio histórico que incorpora la cultura a su interés turístico. Belleza original, calles polvorientas y veranos ardientes, Santiago atrae visitantes de diversas procedencias dispuestos a contagiarse de su tranquilidad característica.
Importantes edificios como la
Catedral Basílica Menor, la primera en construirse en Argentina; el
Convento de San Francisco y su reconocida celda; y el
Convento Santo Domingo, donde se conserva uno de los dos únicos calcos del Santo Sudario existentes en el mundo, constituyen paradas inevitables en el itinerario santiagueño si lo que se quiere es comprender la idiosincrasia local.
Pero Santiago es culturalmente mucho más que esto. El legado de antiguas civilizaciones engalana hoy sus valerosos
museos, permitiendo conocer la evolución histórica de la que fue testigo el territorio donde yace emplazada e inaugurando un
circuito cultural que encuentra concreción en un recorrido de interpretación
arqueológica a escasa distancia del casco urbano.
Playas y balnearios en Santiago
Naturaleza y frescura, a la ribera del Río Dulce se alza el pulmón de la ciudad, centro de recreación poseedor de la codiciada sombra durante el calor estival. Denominado
Parque Aguirre, en honor al fundador de esta capital, cuenta entre sus instalaciones con el
Balneario Municipal, sitio perfecto para la práctica de deportes náuticos, y con un
zoológico- vivero en el que se protegen diversas especies autóctonas.
Ideal para vacacionar en familia disfrutando de bellezas paisajísticas y culturales,
Santiago del Estero se ha convertido en un destino turístico propicio para el descanso invernal debido a sus cálidos días de sol. No obstante, la
costanera de su principal río, con sus apacibles aguas, sus
playas de arena fina y todos los servicios en camping, permiten vivir a pleno el verano santiagueño, olvidando las prisas citadinas.