ALOJAMIENTOS EN LA CUMBRE
Sentirse cerca de la naturaleza, en pleno contacto y armonía con los paisajes serranos, es una experiencia increíble que el visitante puede vivenciar en la ciudad de
La Cumbre, emplazada en el
Valle de Punilla, Córdoba. Elegante y altiva, esta localidad se diferencia con estilo propio del común de los paisajes serranos.
En
La Cumbre, cada rincón es una postal que sólo se descubrirá recorriendo los caminos que surcan el interior del valle. Su inconfundible símbolo, El
Cristo Redentor, visitado por fieles de todo el país durante la Semana Santa; y el cerro
Cuchi Corral, un mirador natural de inexplicable belleza; constituyen sólo un adelanto de los atractivos que el turista encontrará en su itinerario por esta localidad.
Durante el verano, la ciudad luce resplandeciente sus verdes en decenas de tonalidades; mientras que en días de invierno, cuando la nieve blanquea las casonas y los árboles, el panorama se transforma, al igual que los amaneceres y las sierras. Bella en cualquiera de las estaciones del año,
La Cumbre brinda servicios y comodidades sin prejuicios climáticos.
Una excepcional
cancha de golf y diferentes
complejos especialmente preparados para el desarrollo de actividades deportivas, se unen a las majestuosas serranías proponiendo momentos memorable. Pero eso no es todo, la ciudad de
La Cumbre presenta otras opciones innovadoras: festivales folklóricos, campamentos, excursiones, vuelos en globo. Sólo es necesario juntar coraje y arriesgarse a disfrutar de esta inagotable localidad serrana.
Historia de La Cumbre
No posee fecha de fundación, no obstante toma como tal al día
30 de octubre de 1585, momento en que el entonces gobernador de Córdoba, Juan de Burgos, entregara a los hijos del Capitán Bartolomé Jaime una porción de territorio en parte coincidente con lo que hoy se conoce como
La Cumbre.
La municipalidad, por su parte, fue creada en
1916, siendo su primer Intendente el señor José Sanguinetti.
En la
década del ’30, La Cumbre comenzó a posicionarse como destino de vacaciones de la burguesía, no sólo de la región sino también de otras provincias, y fue adquiriendo nivel a medida que estos turistas iban comprando tierras y construyendo suntuosas mansiones inspiradas en diseños europeos.
Así, la ciudad de
La Cumbre, Córdoba, fue convirtiéndose en un sitio excepcional para la vida y el descanso, además de un canal de contacto permanente con estilos extranjeros.