Todo comenzó en el año 1969, cuando tras la
infructuosa tarea de encontrar agua potable, afloró
a la superficie lo que con el correr del tiempo se convertiría
en “Aguas Termales de Bernardo Larroudé”.
Una fuente de agua con propiedades terapéuticas que
comenzaría a surtir sus efectos curativos en distintas
dolencias sufridas por las primeras personas que se aceraban
al lugar, haciendo correr la noticia sobre las mismas.
Los años fueron pasando, y el arbolado predio circundante
al punto de brote de las milagrosas aguas, fue acondicionándose
con parrillas, sanitarios, cabañas habitacionales,
restaurantes y por supuesto, excelentes piletas; y conformándose
como un destacable atractivo turístico que atraería
a multitudes hacia La Pampa.
Ricas en cloruros, sulfatos, sales de sodio y potasio, las Termas de Larroudé, situadas al norte de la
provincia, fluyen naturalmente a una temperatura aproximada
de 30º C, ideales para la relajación muscular,
así como para afecciones reumáticas, artrosis
y artritis; y males de la piel como psoriasis y eczemas.
Piletas de natación, área de camping, bañaderas
con hidromasajes, asistencia médica, masajistas, fangoterapia y terapia con algas, son algunos de los incomparables servicios
que el complejo brinda a sus visitantes; además de
disponer de proveeduría, locales gastronómicos,
y cabañas para alojamiento.
En un marco de fresca vegetación y conformando un divino
paisaje, las Termas de Larroudé se alzan en
el centro del pueblo homónimo, sobre Ruta Nacional
Nº 188, a 210Kms. de la ciudad de Santa Rosa,
capital de La Pampa. |