Paradisíaco pueblo componente del circuito extendido sobre el faldeo este de la Sierra de Velazco, en el centro norte de la provincia de
La Rioja, y cabeza del Departamento
Castro Barros,
Aminga seduce al turismo con sus paisajes inesperados, sus espacios recreativos y su silencio impenetrable.
Casonas antiguas y tradicionales bodegas hacen a la estructura de
Aminga, pintada de frescas tonalidades por las típicas quintas de naranjos, nogales y palmares. Es en esta villa de encanto donde el visitante de
La Rioja podrá aprender las artes de la vendimia y la molienda, catar deliciosos vinos artesanales, y satisfacer el gusto con exquisitos dulces caseros.
Una
granja solidaria se erige en Aminga dedicada a la elaboración de lácteos, embutidos y otros productos, los cuales hacen posible el funcionamiento de comedores comunitarios en la localidad y su zona de influencia. En tanto, los restos comienzan a comercializarse pudiendo adquirirlos el turista en la propia finca.
Entre sus atractivos es ineludible mencionar la
Iglesia Nuestra Señora de la Merced, situada frente a la plaza principal y ornamentada por las viejas tapias de la capilla original; el
Mercado Artesanal, oferente de una interesante y variada exposición de piezas artísticas regionales, alzado en la plaza; y un espléndido
camping con piscina y sectores de parrillas, ubicado en lo alto del Cerro Velazco, desde donde se obtiene una incomparable vista panorámica de los alrededores.
Aminga celebra el
Tinkunaco cada 31 de diciembre vistiendo de fiesta sus calles, y reuniendo a lugareños y vecinos en un armonioso evento de gran colorido y despliegue.